Todavía vivimos en una sociedad bastante homófoba. En ocasiones, la intolerancia se viste de amable permisividad pero, en el fondo, late el rechazo y la discriminación hacia la homosexualidad. No es extraño escuchar en ocasiones expresiones como “si yo tuviera un hijo o una hija homosexual, lo echaría de casa”.
Poco a poco, la gente va dándose cuenta de que no tiene ningún sentido la homofobia pero todavía queda mucho por erradicarla. A veces, escuchando expresiones como las anteriores en las clases, pienso que hemos evolucionado poco. Como muestra un botón…: en el vídeo que se puede ver a continuación -de Informe Semanal- , algunas opiniones homófobas grabadas en 1981. Nos separan 27 años, pero a veces, a juzgar por lo que se oye, no lo parece.
Educar en el respeto a la diversidad sexual no es fácil. Hay que ir en contra de la corriente. Pero creo que merece la pena. Si estás de acuerdo, firma nuestro manifiesto por la Diverxidad.
Y para todas aquellas personas que no tengan claros estos conceptos, la guía de XEGA.






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