
Hace una semana se publicó una entrevista a Gustavo Bueno en La Nueva España en la que hablaba sobre el aborto. En la misma, hacía referencia a unas declaraciones de la ministra de Igualdad Bibiana Aído en las que manifestaba que la Iglesia debe decir qué es pecado pero no qué es delito. Bueno replicó a esas declaraciones diciendo que “la ministra Aído habla como una esclava, dice que tiene derecho a su cuerpo”. Al día siguiente, en una conferencia, Bueno remataba diciendo que a la ministra habría que tirarla por la ventana por hacer esa separación entre razón y fe. Obviamente, las críticas llovieron de todos los lados.









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