
En una noticia publicada en La Nueva España, Carmen Delgado Alvarez, Decana de la Universidad Pontifica de Salamanca, reflexiona sobre las causas del maltrato.
Según ella la violencia machista es un problema estructural que tiene que ver con la socialización en unos valores determinados que llamamos “patriarcales” en los que los hombres ocupan una posición de dominación sobre las mujeres. Esto llevado al extremo se concreta en los individuos que ejercen la violencia. Según ella no existe un perfil del agresor sino que lo único que comparten es esa ideología.
Por ello, ella considera que no es un problema de agresividad, puesto que los agresores no son más agresivos que el resto de la población.
“El hombre ha sido socializado en la dominación… y a las mujeres se les ha socializado para ser complementarias, para la sumisión. La mujer no se enamora de un maltratador: se anamora de un hombre encantador que la seduce y que una vez que está implicada en la relación emocional y que aparece el verdadero rostro del maltratador, ella está enganchada”.
El compromiso de la mujer con esa relación es tal que su valor de cuidado está por encima de todo lo demás, incluso por encima del cuidado de ella misma.
Luego habla de los falsos mitos en torno a esta lacra de forma que niega que el maltrato sea un problema más extendido en las clases bajas o que esté ligado al consumo de drogas.
Ver la noticia en La Nueva España
Desde aquí, mi apoyo a aquellas mujeres que conozco o he conocido que sufren este grave problema del maltrato. Un abrazo.





El problema que existe con la violencia de género es precisamente ese, que no se considera un problema social o estructural. Solo hace falta ver la difusión mediática, o la repercusión social y política que ha tenido el reciente atentando terrorista cuando se han perdido mas vidas en España durante este año por la lacra del machismo que por los atentados terroristas.
Quizás hace 15 años no se consideraba un problema social sino de cada pareja, doméstico, particular…pero la visión de esta lacra ha ido cambiando en esta década y ya se ve de otra forma. Pero hasta cierto punto tienes razón: si miramos el número de víctimas, todavía no se le da tanta repercusión mediática como al terrorismo.
Hola se lee interesante en cuanto da luces a la violencia ejerzida por hombres hacia las mujeres.Ojala y todos tomemos un papel serio y comprometido por resolverlo desde nuestras tricheras.Un abrazo desde la sierra de Oaxaca,México,Gustavo
Pues sí, los hombres maltratadores no son más agresivos en general, sólo lo son con las mujeres que consideran de su propiedad.
El maltrato empieza tan poco a poco que la mujer no se da cuenta. Se inicia por un control, también suele haber celos patológicos, y el maltratador va apartando a la mujer de su círculo familiar y de amigos, de tal manera que llega un momento en el que está sola, sin apoyos. A esas alturas el maltrato suele ser también físico y la mujer ya está anulada totalmente. Así que yo aconsejo a las mujeres que ante la primera muestra de control excesivo, y desde luego ante la primera bofetada se alejen de ese hombre, porque no sólo es que no va a cambiar, sino que, lamentablemente irá a peor. Hay que alejarse cuando se está a tiempo y cuando se tiene toda la fuerza para hacerlo, sin caer en el error de perdonarle, aunque pida perdón de rodillas, con la seguridad de que pasado un tiempo el maltrato volverá a darse.
Yo también mando un abrazo desde aquí a todas las mujeres que sufren el maltrato, animándolas a que pidan ayuda para alejarse del maltratador e iniciar una nueva vida lejos de él y de su violencia.
Juanjo: de nuevo felicitarte por tu blog, siempre me resulta muy interesante y me gusta tu manera de pensar.
Un abrazo.
Es cierto EFIRA. Muchas mujeres caen en el error de pensar que ese maltrato inicial fue algo pasajero y dan una oportunidad y otra al maltratador. Y el varón que maltrata va a seguir haciéndolo porque su forma de ver a la mujer es como alguien inferior que le pertenece sobre quien tiene que ejercer su poder. Hay que romper con ese círculo de violencia.
Gracias por los piropos bloguianos.
Un abrazo.