La Nueva España 6 de septiembre de 2011
Noroccidente – Luarca
Sesenta familias con niños matriculados en el Instituto Carmen y Severo Ochoa de Luarca miran estos días por alto los titulares que llaman la atención sobre el gasto familiar ante la llegada del curso escolar. Y lo pueden hacer porque los libros de texto son casi gratis gracias a un programa puesto en marcha por la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) el pasado año y que permite que los libros de texto se «reciclen» y no se queden guardados en ningún cajón.
Hace doce años que un grupo de padres y madres del colegio público «Ramón Muñoz» de Luarca, que hora lo son del Instituto, promovió esta iniciativa. Entonces fueron los únicos de España que dieron a conocer un sistema que hace que las familias ahorren, tiene repercusión positiva en el medio ambiente (se consume menos papel) y favorece que los niños crezcan reconociendo la importancia de compartir.
Christian Menéndez, de 12 años, fue ayer el primero en recibir el material escolar «reciclado» que usará este año. Tiene algunos libros nuevos y otros usados. «Es lo mismo», dice risueño. La idea de la AMPA es conseguir que los libros de texto pasen de unos alumnos a otros, evitando gastos innecesarios. Con un fondo común compran sólo aquellos que son necesarios e incluso acuerdan con el claustro de profesores dejar de adquirir libros «que solo han cambiado dos páginas». No obstante, pese al esfuerzo, todavía quedan libros en el cajón. «Cosa de las editoriales, que cambien libros como si nada», indican miembros de la directiva del colectivo.
Para participar en este sistema, muy interesante en plena crisis económica, se requieren mucha organización y el interés de los alumnos. Ellos se encargan de dar a la AMPA los libros que han utilizado durante el curso. En junio se abre el plazo de convocatoria para participar y en septiembre se inicia el reparto, que ayer duró casi tres horas; una espera que merece la pena.
Los alumnos vuelven a casa, tras soportar colas, con sus libros de texto. Pero deberán atenerse a unas normas para poder utilizarlos. No subrayar con bolígrafo y no pintar por capricho en sus hojas son algunos de los requisitos. A final de curso se revisan todas las cesiones y el material vuelve a organizarse. El ahorro medio por alumno es de casi 100 euros.

















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