“La filosofía me cambió la vida”

15 10 2015

Curiosa noticia, buscada más por la relación con una persona de la realeza pero lo interesante es lo que comenta de cómo la Filosofía puede ser una buena “compañera” y dar sentido a nuestras vidas. La noticia podemos verla en El País.

Carlota Casiraghi: “La filosofía cambió mi vida”

Suele copar las portadas por sus apariciones públicas en las recepciones de los Grimaldi o como imagen de Gucci y de Montblanc. Pero Carlota Casiraghi, hija de la princesa Carolina, gran aficionada a la hípica, es también una amante de la filosofía. La asignatura, que “cambió su vida” y de la que se licenció en la Sorbona, la descubrió en el instituto de la mano del crítico de Libération Robert Maggiori. Con él organiza los Encuentros Filosóficos de Mónaco que se inauguran este jueves en torno al concepto del amor. Como preámbulo, la nieta de Grace de Mónaco reflexiona sobre el tema en la revista Philosophie Magazine.

Ajena a los rumores que hace unos meses anunciaban su separación con el actor Gad Elmaleh, con el que tiene al pequeño Raphaël, que en diciembre cumplirá dos años, Carlota libra su propia receta para un amor que resista al tiempo. “Creo que la clave de una relación amorosa duradera es cuando ambos comparten pasión por lo verdadero, por la vida”, explica en la entrevista cruzada con el filósofo André Comte-Sponville publicada en la edición de este mes del magazine. A continuación, cita a Marcel Conche, para quien “el diálogo entre dos amantes es un diálogo filosófico”. “Puede que este tipo de pasión no sea la pasión en el sentido estricto de la palabra, pero para mí es la que permite que el amor dure”.

Fue su último año de bachillerato en el liceo François-Couperin de Fontainebleau el que la introdujo al mundo de la filosofía. Su profesor, Robert Maggiori, crítico del diario Libération, le transmitió el gusto por la reflexión sobre las ideas y de los conceptos. El propio Maggiori asegura que Carlota fue su mejor alumna en sus 40 años de carrera. “Gracias a la filosofía lo veía todo más claro, tenía la sensación de ser más consciente”, señala la antigua alumna.

Carlota admite que sintió una “soledad” desde la adolescencia por la cultivó un gusto por la introspección y el análisis, aunque descarta que tenga nada que ver con la “familia un tanto peculiar” a la que pertenece. “La inquietud y la angustia existencial forman parte de la vida de cada uno. Mi experiencia personal está marcada por acontecimientos tristes, como la muerte prematura de mi padre, pero son cosas que le pasan a todo el mundo, independientemente de su origen”, señala. “La compañía de los filósofos me daba la impresión de que no estaba sola”, concluye.

Durante un tiempo, contempló volver a la universidad para retomar sus estudios, pero finalmente optó por centrarse en organizar un proyecto abierto a todos. Así nació la idea de los talleres que este jueves se inauguran con una jornada dedicada al encuentro amoroso, animada por Cinthya Fleuri y Nicolas Grimaldi. Las charlas serán de acceso libre y se celebrarán una vez al mes hasta abril en diferentes espacios como teatros y bibliotecas. Abarcarán desde el deseo, la pasión y los celos, hasta la traición, el perdón, el amor narcisista y el amor como don.





Sócrates jubilado

14 10 2015

Javier Gil, nuevo presidente de la SAF (Sociedad Asturiana de Filosofía) envía a nuestro correo últimamente artículos sobre el sentido de la filosofía. Este debate es sempiterno pero con la LOMCE ha vuelto a la palestra. Iré colgando los artículos.

Este artículo está escrito por Juan Villoro, un escritor mexicano.

Sócrates jubilado

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Hace unas semanas tuve un encuentro que las circunstancias volvieron prodigioso. En un kiosco de la Ciudad de México encontré el primer libro de una serie titulada Grandes Pensadores. Por un precio irrisorio compré una antología de Platón de 800 páginas, editada por Gredos, con comentarios autorizados y un espléndido aparato de notas. Me sentí afortunado, pero no sabía en qué grado lo era.
Para conseguir el siguiente tomo, dedicado a Nietzsche, tuve que recorrer más de veinte puestos. En uno de ellos, un estoico me dijo: “Ni lo intente, joven, la filosofía es demasiado popular”. Finalmente di con un vendedor que tenía reservado a Nietzsche para otro cliente. En vez de especular con mi deseo, el hombre habló como si hubiera leído toda la serie de Grandes Pensadores: “Otra persona lo reservó para este martes, ya estamos a jueves y usted parece más necesitado”.

Fue mi último triunfo. El tercer tomo no llegó a mis manos. En un puesto de la calle Donceles, que tiene la mayor concentración de librerías de viejo del país, un dependiente me dijo: “Los libros de pensadores rebasaron todas las expectativas de venta; los van a volver a lanzar en 2016, pero en grande”.

México tiene uno de los comercios callejeros más activos del mundo; sin embargo, nunca pensé que la filosofía formara parte de su oferta. Soy hijo de un filósofo y de niño pasé trabajos para entender a qué se dedicaba. “La filosofía busca el sentido de la vida”, me dijo cuando yo tenía seis años. Los padres de mis amigos tenían profesiones comprensibles: médicos, abogados, vendedores de alfombras. “¿A qué se dedica tu papá?”, me preguntaban. El vértigo llegaba con la respuesta: “Busca el sentido de la vida”. La frase sugería que mi padre se la pasaba en las cantinas, indagando los misterios del tequila y los mariachis.
La utilidad de la filosofía siempre ha estado en disputa. Cuando Sócrates bebió la cicuta, Grecia aceptó deshacerse de una de sus mejores mentes. Nuestra época no pretende matar a Sócrates sino jubilarlo. Japón acaba de proponer un severo recorte para las carreras de humanidades y España se ha sumado al pragmatismo que elimina la enseñanza obligatoria de filosofía y valores éticos en secundaria y bachillerato.

Este empobrecimiento sólo se entiende si quienes toman la medida ya pasaron por él. El cerebro se activa sin instrucciones de uso, pero la filosofía le aporta sentido crítico.

En su más reciente novela, Sumisión, Michel Houellebecq, plantea una sugerente hipótesis: ¿qué pasaría si un partido islámico ganara las elecciones en Francia? Aliados con los socialistas, los islamistas crean un frente político. Su única exigencia es hacerse cargo de la educación. Los socialistas ceden de buena gana, interesados en controlar Hacienda, Defensa y Asuntos Exteriores. El resultado es una transformación total de las costumbres. El país de la Enciclopedia se entrega al sometimiento.

Después de los asesinatos en la revista Charlie Hebdo, el Tratado sobre la tolerancia de Voltaire se convirtió en un best seller. Ante la sinrazón, la filosofía se vuelve urgente. Fernando Savater estaba en Londres cuando el ayatolá Jomeini lanzó la fatwa contra Salman Rushdie. En la plaza de Trafalgar presenció una manifestación donde una pancarta decía: “¡Avísenle a Voltaire!” Las ideas brindan últimos consuelos y primeros auxilios.

No es por presumir, pero los mexicanos somos raros. Mientras la “racionalización” de la enseñanza elimina el pensamiento libre en diversas partes del mundo, los libros de metafísica se buscan como versiones encuadernadas del Santo Grial en la Ciudad de México.
Sócrates continúa su labor peripatética en calles que desafían el sentido de la orientación y donde la filosofía es un remedio.

Avísenle a Voltaire.
Juan Villoro es escritor.





Sócrates

5 10 2015

Some interesting quotes about Socrates:

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